Para recordar
Por: Mary Sandra de León Villanueva

Vamos a recordar un poco sobre la historia de uno de los puentes más antiguos y reconocidos del pueblo de Utuado. Este puente llamado La Playita tiene muchísima historia, aquí les voy a contar unas cuantas historias y leyendas. También el año cuando el puente fue construido e inaugurado y quién mandó a construir el puente La playita; me conmovió muchísimo, y me dio mucha nostalgia porque no sabia que tenia tanta historia muy interesante e importante.

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Como muy bien dije anteriormente este puente es uno de los más antiguos del pueblo de Utuado. Fue el puente colonial, que estaba ubicado a la entrada del pueblo. Bajo la administración del Gobernador Towner, fue la construcción del nuevo puente sobre el Rio Grande de Ärecibo, que luego fue ubicado en el área de la escuela elemental María Libertad Gómez como puente peatonal de la escuela hacia la calle Doctor Cueto. Fue construido en el año 1907. Lo inauguraron ese mismo año para cruzar sobre el Río Viví. Este puente, La playita, tiene mucha historia.

Pasando cerca del puente me encontré con una señora como de algunos setenta años aproximados y decidí hacerle una serie de preguntas sobre el puente La Playita. Muy amable comenzó a contarme muchísimas cosas, una de ellas fue que el puente se cruzaba para buscar jobos y ciruelas. También me dijo que los adolescentes de la escuela La Grammar y los de la escuela superior Luis Muñoz Rivera, fue allí que muchos se conocieron y más tarde se casaron, eso sí que me conmovió y me dio mucha nostalgia. Por otra parte, le pregunté por qué el puente llevaba ese nombre y ella me respondió que era porque en esa área hubo muchas crecientes y parecía como un área de playa y los muchachos que jugaban por los alrededores le pusieron ese nombre, entre ellos estaban: Wilo Sánchez, Frank Ruíz y Samuel Olivero, entre otros que eran los que hacían los equipos de pelota como para jugar abajo en el río.

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La señora Carmen Luz Rodríguez me dijo que las personas del barrio le decían que su padre Guillermo Rodríguez dueño del colmado El Boricua era valga la redundancia dueño de toda esa área, ya que si pasaba algún problema sobre si las personas se quejaban cuando los muchachos jugaban por allí cerca del puente, buscaban a Don Guillermo para que solucionara el problema y las discordias. Además decía que muchas de las personas de quienes me estaba hablando murieron, como su padre, pero Samuel Olivero, y su amigo Frank Ruiz, estaban vivos y otros más que jugaban por allí en el área de La Playita. Me contó algunas leyendas, por ejemplo que cuando los muchachos salían de la escuela decían: “¡Vamos a pasear!”.

Esa área era un cañaveral, me decía entre risas que comían jobos, cañas, ciruelas, y hoy día eso es Cabrera que de hecho queda cerca del puente. Carmen Luz me contó que las señoras del Barrio Judea bajaban a pie para lavar el montón de ropa entre las piedras y a dar palmetazos para lavar sus ropas. Luego los mismos muchachos, les ayudaban a subir, siendo caballerosos, la cuestita de La Playita. Me contó también allí que hubo un mini puente hamaca. Esas fueron las historias y cuentos que la señora Carmen Luz Rodríguez me contó.

Carmen Luz es una maestra retirada que se crió cerca de La Playita, es muy amable y graciosa, su padre tenía un negocio cerca llamado: El Boricua, y ella sabe muchísimo sobre La Playita, ya que se crió en el mismo. Cerca de La Playita había un cementerio, me dijo que su mamá hacía huecos para sembrar plantas y mientras su mamá sembrara decía: “¡Mira… huesos!” y esos huesos eran de los muertos que habían enterrado cerca. Su mamá se llamaba Leonarda Sánchez, nacida en el campo adentro, Río Abajo. Ella me dijo que conoce a todo el mundo que vive allí y los que aún viven cerca de La Playita. Además me contó que está en el proceso de crear un bosquejo de todas las personas que vivieron por allí, que tuvieron tiendas y casas. Las personas le dicen: “Oye, ¿cómo usted se recuerda de eso?” y ella les dice: “Muchacho, el que hable mal de La Playita que se meta en yo no sé donde”.

Realmente esta entrevista fue una experiencia muy privilegiada y educativa para mi, ya que sinceramente soy de Utuado, pero no se mucho de su pasado. Tengo que reconocer que me siento más enfocada, ya que se un poco más de mi pueblo. ¡Wow! La Playita me transportó hacia el pasado, yo me acuerdo que cuando era pequeña caminaba por La Playita con mi abuela y que coincidencia que me tocó investigar sobre ese puente, me marcó muchísimo. La maestra Carmen Luz Rodríguez dio una exhortación para los jóvenes, dijo que sigan las tradiciones y que nunca la abandonen por nada del mundo, ya que La Playita tiene historia que no se acaba. También dio una exhortación al alcalde y al representante, que una vez habían quedado de pintar el puente y que todavía está en veremos. Dijo que Utuado tiene mucha historia para recordar y que nunca debe estar fuera de nuestros pensamientos.

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